Es paradójico.
La corporación judicial regional se quiere deshacer de Romero Marcón y Binante. Y no es para menos: pusieron la lupa sobre Oscar González y lograron condena contra Roberto Clavero, quien abusó durante 15 años de su hijastra mientras la denuncia estaba cajoneada en los Tribunales de Villa Dolores.
Por esa inacción hay, además, un proceso donde 5 fiscales están acusados, y una condena a la Provincia por no proveer Justicia a la víctima.
Ahora, en el mismo edificio donde sucedió esa vergüenza inconmensurable, acusan a estos abogados de no garantizar una defensa adecuada, y de hacerlo a propósito, tratando de crear las condiciones para que se caiga un juicio.
Más allá de si esa acusación es correcta o no, nos conmociona la paradoja.
¿O es cinismo?


